La zalamera.
Recordando los paseos por el prado,
me ha mostrado algunas fotos meditando,
transparente el velo largo le hacía bucles;
y entre verde y claro oscuro vi rosado.
Vi su sombra y mi reflejo en luz y azules,
como soles que al mirarlos ven las nubes.
Me ha enseñado del madero, frutos, gajos,
los Milsueños del cantero palpitando. Los
gorriones, los insectos, los olores; flor de
dicha libas miel fina de campo…
Te he tocado en un granero merodeando;
y has filmado el entreacto en trigo y pasto.
¡Te has mirado en el espejo de sus años; y
me ha besado a cuenta gotas sin pensarlo.
Tu silueta en fino nardo es un regalo; y el
milagro vi bajando hasta mis brazos. Y entre
verde y claro oscuro vi rosado, hojas secas y
mojados disfrutándonos; y me has besado…
Y Cupido me ha flechado con sus dardos.
Vi tu cuerpo a viva piel y transpirando; y me
he perdido en el ayer y en tus quimeras…
¡Zalamera…!
Zalamera, te fascina saber que eres bella y
cósmica. Te embelesa verte en Ninfa de
fortuna, tu frescura vuelve tinta rimas
mudas; y en tu orbita de amor me manipulas.
Zalamera…
Con maneras primorosas tú me mimas,
sumo, azúcar, tiernos labios, rosas nuevas;
fotos, gajos, hierbabuena y fresas ebrias,
te iluminas y me inspiras toda hembra…
Zalamera, eres todo corazón y ardor las
venas. Me desvives con tus desnudos
frenéticos, quito velos y abro impúdico tu
pecho; y un te quiero a puro verbo te dedico.
Y me pierdo en los pensares que recuerdo,
por el prado ensimismados y besándonos; y
entre verde y claro oscuro veo rosado, pues
Cupido me ha flechado con sus dardos…
¡Zalamera!
Picture & Model La Clandestina.
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