Juegos de alturas.
De la altura mujer, que tú me das, veo el mañana, por las mañanas surco las nubes que pasan, paso las tardes cogiendo sol sobre las palmas, mutando alas y en ropa blanca. Y me creo el ángel que no soy pero que te alza, imaginando que tú eres mi guitarra. Alto gritando bendita mujer que me ama y en cada canto, erigiendo mí divina y larga barba.
– Abriendo al limbo tu universo y colmándote de ganas, con mis palabras…
De las alturas, mujer, en que te veo estás bien alta, enmudecido me quedo y al tocarme me contagias. Me muevo y grande me vuelvo y te doy besos en la cara, a tus caricias me entrego y te someto por la espalda. Y te erizo y luego te pinto tirada de un carrusel, llena nata, te admiro y baño en delirios de los cielos por donde andaba y te doy gracias.
– Colgado de tus cabellos, soplando lámparas claras y apagándolas, con mis palabras…
‒ En las alturas mujer que tú me das, jugando al cielo; y a la vía láctea.
[Click on the banner to Shop @TonyCantero books at IberLibro.com]
Visit THE SENSITIZER a positive energy world wide sensitive publicity Portal.







Comentarios
Publicar un comentario