jueves, 20 de septiembre de 2012

Desentendido.



¿Perdón?

Te pido reflexiones a lo dicho,
pues de nada ya valdrá que yo te indulte,
no sé por qué me atacas por el flanco,
si tus tiros no matan,
como ves…

¡Perdón!

Te pido no repitas lo que he oído,
pues justo al escucharte me ha dolido,
la vida, la ironía y la razón,
el viento a tu susurro ha precedido;
y el tiempo en el olvido lo dejó.

¿Por dios?

Te digo adiós y al mismo tiempo me retiro,
pues ya no entiendo la razón de tus lamentos,
me clamas al oído amor eterno,
pero tus sentimientos no son sol;
que me ilumine cuando me despierto…

Que le caliente el día a mi motor.

No pienso que merezca tus insultos por caprichos;
y nada que dirás me hará volver,
pues diré adiós.  

¡Te odio cariño…!

¡Me desentiendo de tus ritos otra vez…!

Perdón.

El merecerlo compromete el corazón con lo sentido;
tu y la desdicha son dos fases del dolor.

Perdón,
perdón por la textura de mi voz,
perdona que dejé la puerta abierta al corredor;
perdona no es un peldaño es mi maleta,
pues me voy… 

Picture Titya Pearl by Ariel Arias
Web du photografe: http://500px.com/ariasphotos 

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